A mediados de 2016, Pepe Cibrián Campoy fue diagnosticado con cáncer de próstata y enseguida se sometió a una operación quirúrgica. El direpolinoctor teatral, que en su momento había asegurado que todos los pensamientos, incluido el suicidio, habían pasado por su mente, hoy tiene un discurso diferente e incluso esperanzador y de concientización.
Pepe Cibrián Campoy reivindica las diferenciasEsta semana, Pepe Cibrián estuvo en diálogo con Marcelo Polino para el ciclo de entrevistas “Caras Glam”. Allí recordó cómo fue su paso por el tratamiento y también insistió, como cada vez que tiene oportunidad desde su operación, en hablar de la importancia de realizarse chequeos periódicos.
Pepe Cibrián concientizó sobre los chequeos de salud
Gracias a un chequeo que no había pensado hacerse, Cibrián pudo detectar a tiempo su cáncer de próstata y someterse a tratamientos. “Todos los años me hago control, por supuesto”, dijo en diálogo con Polino. Aunque Cibrián lo recomienda, muchos hombres tienen reticencia a chequear periódicamente su estado de salud. Por eso, el actor destacó que, en principio, el análisis consiste solo en un testeo de sangre.
Cáncer de próstata: los síntomas que suelen pasar desapercibidos y cuándo consultar al médico“Yo sabía que me iba al Hospital Alemán a hacerme rayos y para mí era como ir a Disneylandia”, sorprendió después con su declaración. Es que Cibrián veía en esa máquina la salvación de su cuerpo. “Yo cuando escuchaba el rayo, que ya te acostumbrás, puteaba a la célula, con lo cual la célula se fue a la mierda, claro, porque era el rayo y yo los que ganamos”, contó después entre risas.
Luego reflexionó sobre los avances de la ciencia y la medicina oncológica: “Hoy en día el cáncer es mucho más salvable que hace muchos años”. Para evitar su misma enfermedad o para detectarla a tiempo, como él logró hacer, destacó que es “fundamental” hacerse un PSA, análisis de sangre del Antígeno Prostático Específico. “Hay que hacerlo, hay que cuidarse y se salva”, sentenció.
Cómo transitó Pepe Cibrián su cáncer de próstata
Aunque hoy no recuerda haber pensado en el episodio final de su vida ante el diagnóstico de cáncer, hace diez años Cibrián Campoy hablaba de una manera diferente. A tres días de su operación, dio una entrevista para Eduardo Feinmann mientras se recuperaba. “A la noche pienso en la vida, la muerte, el suicidio, todo pasa por mi cabeza, es lógico”, dijo para Radio El Mundo.
Tras años enemistados, Georgina Barbarossa y Pepe Cibrián se reconciliaronGracias a la detección temprana, su cáncer fue tratable con intervención quirúrgica y con terapia de rayos. Pero Cibrián reconoció que para él, sufrir, nunca había sido una opción. “Afortunadamente no tengo nada para tirar a la mierda”, dijo después de diferenciarse de la gente que no llevaba buenas relaciones o una buena calidad de vida. “Entonces mi reacción (cuando me dieron el diagnóstico) fue diferente”, aseguró.
También reveló que si le hubieran dado un diagnóstico terminal, su reacción hubiera sido otra. “Si me dijeran que me quedan seis meses, ¿qué hago?”, se cuestionó. “Sé que no voy a sufrir, eso te lo afirmo, me compro 18 botellas de morfina y a la mierda. Dirán: ‘Qué horror, qué pecado’, dejame de joder”, cerró.